Terapia para Trastorno Obsesivo Compulsivo
El trastorno obsesivo compulsivo puede afectar profundamente la vida diaria, generando pensamientos intrusivos y conductas repetitivas. Con el acompañamiento adecuado y un tratamiento profesional, es posible recuperar el equilibrio, reducir la ansiedad y avanzar hacia una vida más libre y plena.
Podemos estar hablando de un Trastorno Obsesivo Compulsivo o TOC
Debido a la multiplicidad y diversidad de formas que pueden tomar las compulsiones, este trastorno representa un desafío significativo para la mayoría de los enfoques terapéuticos, tanto psicológicos como farmacológicos. No obstante, la Terapia Breve Estratégica ha demostrado ser una excepción efectiva.
Antes que todo hay que diferenciar entre compulsiones que se basan en el miedo y compulsiones que se basan en el placer.
Es muy importante diferenciarlas a la hora de intervenir.
Preguntas Frecuentes
La Terapia Breve Estratégica es un enfoque innovador que no trabaja sobre el origen del insomnio, ayudando a desbloquear los patrones que impiden el sueño natural. En lugar de forzar el sueño, se utiliza el propio síntoma para permitir que el descanso llegue de forma espontánea y efectiva.
La duración del tratamiento varía según la persona y la gravedad del insomnio, pero muchos pacientes experimentan mejoras significativas en pocas semanas. La terapia está diseñada para generar cambios duraderos en un corto plazo.
No, la Terapia Breve Estratégica no utiliza medicamentos. Trabaja a través de técnicas psicológicas que permiten al paciente regular su sueño de forma natural, sin depender de fármacos.
No, la Terapia Breve Estratégica no utiliza medicamentos. Trabaja a través de técnicas psicológicas que permiten al paciente regular su sueño de forma natural, sin depender de fármacos.
Estas técnicas suelen incrementar la presión y ansiedad por dormir, lo que puede empeorar el insomnio. La Terapia Breve Estratégica considera el insomnio como un fenómeno paradójico, donde el esfuerzo por dormir interfiere con el sueño. Este enfoque ayuda a desbloquear esa paradoja para que el descanso llegue de forma natural.
El insomnio afecta tanto la salud física como emocional. Puede provocar cansancio extremo, problemas de concentración, irritabilidad y ansiedad anticipatoria. Esto impacta el rendimiento diario y la calidad de vida en general.
Sí, esta terapia ha demostrado ser eficaz incluso en casos de insomnio crónico, que es especialmente invalidante. A través de técnicas específicas, ayuda a regular el sueño y aliviar los síntomas diurnos asociados, permitiendo recuperar una rutina de descanso saludable.
Sí, esta terapia ha demostrado ser eficaz incluso en casos de insomnio crónico, que es especialmente invalidante. A través de técnicas específicas, ayuda a regular el sueño y aliviar los síntomas diurnos asociados, permitiendo recuperar una rutina de descanso saludable.
Es la necesidad irrefrenable de tener el control de la realidad. Este tipo de control es tan efectivo y exitoso que resulta imposible dejar de hacerlo. Generalmente, comienza de manera natural: la persona, en un intento por sentirse tranquila, trata de controlar la realidad mediante comportamientos o pensamientos ritualizados que reducen la fobia. Inicialmente, estos métodos funcionan y la persona tiene la ilusión de control, pero con el tiempo se convierten en una trampa de la que no puede escapar.
Si queremos utilizar una imagen analógica podemos compararlo a un “cáncer de la mente” que si no se cura llega gradualmente a tomar espacio en la mente y en la vida de la persona que se ve obligada a repetir los rituales de formas compulsivas.
Los rituales, a través de su repetición, se instalan como un mecanismo automático, inevitable e irrefrenable. La persona intenta luchar contra ellos, pero cuanto más lo hace, más se hunde en sus compulsiones. Una vez que el problema se estructura, lo que angustia no es el miedo inicial que originó el ritual, sino la incapacidad para detenerlo. La “solución intentada” paradójicamente se convierte en el problema.
Hay 3 tipos de rituales fóbicos según su función desde la Terapia Breve Estratégica:
Rituales preventivos:
Las personas realizan rituales para prevenir y evitar que ocurra algo que temen. Por ejemplo, quienes tienen miedo a contagiarse de una enfermedad infecciosa comienzan a lavarse las manos de manera compulsiva. Estos rituales son de tipo preventivo, es decir, de protección. Si temo contagiarme y tomo precauciones, soy responsable; si me lavo bien las manos, me tranquilizo. Sin embargo, después de un número de repeticiones, se supera un umbral en el cual siento la necesidad de hacerlo cada vez que pienso que podría haberme contagiado. No es necesario que exista un estímulo externo; la fantasía de contagio crea la necesidad de realizar el ritual. Después de algunas semanas, lo que condena a la persona a la patología no es la fobia al contagio, sino la obligación de repetir los rituales. La solución intentada para gestionar la fobia a la enfermedad se convierte en el problema.
Rituales reparadores:
Son las situaciones en que las personas realizan rituales para reparar algo que consideran peligroso quieren rectificar lo que ha sucedido. Por ejemplo, quienes verifican repetidamente las cosas para asegurarse de haberlas hecho bien y no haber cometido errores. Estas personas sienten la necesidad de volver a verificar por miedo a haber cometido un error. Es razonable comprobar que las puertas, ventanas y el gas estén cerrados antes de acostarse, pero es irracional despertarse varias veces durante la noche para volver a revisarlo todo. Con el tiempo, se convierten en rehenes de la necesidad de “re” controlar, y ya no viven por el miedo a cometer un posible error, sino que viven el problema de no poder dejar de verificar varias veces.
Rituales propiciatorios:
Son las situaciones en que en las personas ponen en marcha un ritual para propiciar que algo ocurra. Pensemos en un atleta que, antes de una competencia, lleva a cabo rituales propiciatorios, como repetir fórmulas “mágicas” o usar ropa específica. Al principio, estos rituales son pocos, pero con el tiempo pueden aumentar hasta durar horas. Con el paso del tiempo, el problema ya no es la ansiedad por la competencia, sino la obligación de realizar el ritual, que a lo largo del tiempo invalida su desempeño o performance.
La lógica del trastorno obsesivo-compulsivo se basa en que lo que es correcto y sano se convierte, a través de una repetición exasperada, en una auténtica tiranía del absurdo. Lo lógico se transforma en ilógico. El objetivo es prevenir o remediar algo no deseado o intentar prever el propio futuro.
Es una tendencia irrefrenable hacia la búsqueda de sensaciones placenteras. Es la otra cara de la moneda en el trastorno obsesivo-compulsivo, cuando el uso de los rituales no está destinado a combatir el miedo, sino a gestionar el impulso de placer.
En la clasificación del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), por ejemplo, se ejemplifican problemas como la tricotilomanía o el trastorno por escoriación. Entramos al área de las autolesiones compulsivas, que hoy en día son tan frecuentes entre los adolescentes. Algunas de las más comunes incluyen cortarse, quemarse, rascarse hasta producir magulladuras, arrancarse el pelo y reventarse los granos hasta dañar la piel.
Laborit, premio Nobel de Biología, nos enseña que cualquier tipo de comportamiento, aunque desagradable, si se repite un número suficiente de veces, puede adquirir una connotación de placer intenso. Desde un punto de vista fisiológico, el dolor autoinfligido hace que el cuerpo libere endorfinas, provocando una sensación de bienestar. Así, a través de la repetición del acto, este se convierte progresivamente en un placer perverso e irrenunciable, en un ritual placentero. La sensación de dolor autoinfligido evoluciona en un placer que abruma a la persona. Es una búsqueda de sensaciones fuertes e intensas, y es así como los rituales de tortura se repiten con el fin de sentir placer.
Otras compulsiónes basadas en el placer que están en un aumente epidémico en estos últimos años son las relacionadas al utilizo de Internet, entre las cuales el cybersex; es decir, las personas que utilizan pornografía online y sexo virtual acompañado de la masturbación compulsiva. Una tendencia irrefrenable a la búsqueda de sensaciones placenteras que no pueden dejar de hacer, y casi que las “posee”, como si fuera un demonio, una compulsión placentera que gradualmente roba espacio a todo el resto.
El cybersex no es la única compulsión placentera asociada al uso de la red; hoy en día siempre mas adolescentes se vuelven dependientes de los videojuegos (gaming addicton) y entre los adultos del gambling (las apuestas online). En estos casos, muchas veces son los familiares quienes obligan a la persona a pedir ayuda. En otros, es la propia persona quien busca ayuda para liberarse de una compulsión basada en el placer, que ha invalidado su vida y que no es capaz de gestionar. El impulso placentero se ha vuelto irrefrenable.
Soluciones Intentadas Disfuncionales
¿Qué soluciones has intentado sin éxito?
- Forzar el sueño.
- Intentar no pensar.
- Distracciones como contar ovejas o ver TV.
- Uso de dispositivos móviles.
- Preocuparse constantemente por la falta de sueño.
- Uso de medicamentos que a menudo no resuelven el problema.
Liberarse del trastorno obsesivo - compulsivo es posible
Contamos con diversas técnicas de intervención aplicadas a todos los tipos de trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), siendo las más eficaces (capaces de alcanzar los objetivos propuestos), y eficientes (en tiempo breve) en el campo de la psicoterapia. La Terapia Breve Estratégica ha demostrado ser la mejor práctica o best practice para el tratamiento del TOC, con una efectividad del 88% de casos resueltos en un promedio de 7 sesiones. Con las palabras de Giorgio Nardone: “Si existe un problema, existe una solución”.
La Terapia Breve Estratégica ha demostrado un éxito del 85% en la resolución de casos, sin necesidad de medicación.
Sobre nosotros
Más de 15 Años de Experiencia
ParadojicaMente es un espacio de consulta psicológica que nace de la colaboración entre Elena y María Andrea. Estas colegas y amigas, tras especializarse en Terapia Breve Estratégica en el Centro di Terapia Strategica di Arezzo de Italia (CTS) con el Prof. Giorgio Nardone, unen los dos mundos (Europa y Sur América), impartiendo seminarios desde el 2009, sobre el tratamiento de los Miedos y los trastornos de alimentación por algunos años.
Hoy en día se da apertura a este servicio de consulta Psicológica tanto de forma presencial en Marbella (España) y en Bogotá (Colombia), como a través de sesiones online (psicoterapia virtual – psicología online).
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